sábado, 16 de julio de 2011

Experimento 1

Un cadaver exquisito que hicimos entre mi buen amigo Akab y yo. Desmadrugándonos y escuchando buena música. Con cariño, Akab, aqui está el producto de nuestra inspiración


Un mar negro que se extendía de puerto a puerto en soledad.
La playa que bordeaba y remojaba con aguas de melancolía.
Un sollozo en la oscuridad no paraba de gritar;
Un grito de angustia que se perdía en la inmensidad.

Un hombre se perdió en él mismo,
no se reconoció.

¿Qué ha hecho para no aguantar su propio reflejo?
No sabe que es él; pasa la multitud lo nombra, lo crea.
La voz, la misma vieja y solitaria voz lo llama: ¡ven, no esperes mas!
No escucha. Está ausente. Dubitativo. Lleno de vi-ci-si-tu-des.
De repente todo desaparece y no puede mas que contemplar ese mar
negro

tan negro como su mirada
tan negro como el aroma de su piel
tan vacio como su alma
tan infinito como su necesidad

tan muerto como su amor.

A-M-O-R: una palabra, cuatro letras...
¿Qué significa?

¿Qué puede significar si no se puede sentir, si no se debe sentir...?
Una prohibición cumplida por ordenanza de la vida.
Una vida que se apaga por la ausencia del porqué.

Si no hay razones no hay causas.
No hay nada.

Ante este inmenso mar de soledad
¿qué caso tiene seguir viviendo?

Ante la pregunta eterna
¿qué razón se encuentra de seguir anhelando un día mas?

Ve la luz; Cierra los ojos en espera de respuesta
en
espera
de
descanso.

¿El fin de la vida es el inicio de la felicidad?
Imposible saber, pero si es el inicio del descanso.
¿para que descansar?
¿Acaso ya no escuchas, ya nos ves, ya no sientes?
¿o es acaso que ya no quieres escuchar, ver, sentir???

La palabra crea

¡invéntate!

1 comentario:

Mina dijo...

Un magnífico experimento, lindas líneas, sentimientos que se agloban en el pecho, me encanta, lo han hecho perfecto, les felicito, esas madrugadas resultan productivas, besos para los dos