martes, 26 de julio de 2011

Pasos para superar una pérdida amorosa.


Paso 1: Llora la pérdida siempre que puedas. Se hará tan común el llanto que a la larga te cansarás.


Paso 2: Si no quieres tirar sus cosas, guárdalas en un lugar seguro, donde seguro no las veas ni recuerdes que ahí están.


Paso 3: No llames, si lo haces sólo sé sincera. Si sabes que ya es tiempo de buscarlo, no te aflijas si sale mal. No te reprimas nada.


Paso 4: Vive como de costumbre, no intentes salir demasiado ni olvidar por medio de borracheras. Recupera tu vida pero sanamente.


Paso 5: Genera mejores relaciones con tu familia, tus amigos o quienes quieras. Así sabes que ellos siempre confian en ti.


Paso 6: Si hay algo raro en todo lo que pasó, deja de preguntarte y analiza lo que hiciste, tal vez encuentres respuesta de lo malo.

Paso 6-a: Si encuentras que no hiciste cosas tan fatales, mantente satisfecha de haber sido sincera y amorosa.

Paso 6-b: Si encuentras que hiciste cosas horribles, no te arrepientas, supéralo y sigue adelante, así habrás aprendido.


Paso 7: Si quieres buscarlo, imagina que te ha tratado mal y piensa que no merece tanto. Aunque tu corazón se parta, eso te hará fuerte


Paso 8: Si puedes viajar, hazlo. Los momentos que pases a solas te servirán para disfrutar de TU vida y pensar en lo que QUIERES hacer.


Paso 9: Busca tu identidad, ama lo que eres y lo que haces. No te obligues a nada. Si regresa será porque eres tú y no porque finges.


Paso 10: No pienses nunca en la venganza, la vida siempre se encarga de todo. Si diste todo, un día recibirás lo mejor. No esperes, vive.


Paso 11: Aunque mueras de amor, si un día lo encuentras o te busca, sólo sé quien eres, olvida el rencor. Al final vivieron momentos lindos.


Paso 12: No te dejes vencer por nada ni por nadie. Que en los demás quede lo que hagan contigo. Levántate, sacúdete las rodillas y sonríe.


Nota: Que tu amor no se muera, pero que en tu vida sea el motor. Vive, sé sincera y respeta, esa es la clave.

sábado, 16 de julio de 2011

Experimento 1

Un cadaver exquisito que hicimos entre mi buen amigo Akab y yo. Desmadrugándonos y escuchando buena música. Con cariño, Akab, aqui está el producto de nuestra inspiración


Un mar negro que se extendía de puerto a puerto en soledad.
La playa que bordeaba y remojaba con aguas de melancolía.
Un sollozo en la oscuridad no paraba de gritar;
Un grito de angustia que se perdía en la inmensidad.

Un hombre se perdió en él mismo,
no se reconoció.

¿Qué ha hecho para no aguantar su propio reflejo?
No sabe que es él; pasa la multitud lo nombra, lo crea.
La voz, la misma vieja y solitaria voz lo llama: ¡ven, no esperes mas!
No escucha. Está ausente. Dubitativo. Lleno de vi-ci-si-tu-des.
De repente todo desaparece y no puede mas que contemplar ese mar
negro

tan negro como su mirada
tan negro como el aroma de su piel
tan vacio como su alma
tan infinito como su necesidad

tan muerto como su amor.

A-M-O-R: una palabra, cuatro letras...
¿Qué significa?

¿Qué puede significar si no se puede sentir, si no se debe sentir...?
Una prohibición cumplida por ordenanza de la vida.
Una vida que se apaga por la ausencia del porqué.

Si no hay razones no hay causas.
No hay nada.

Ante este inmenso mar de soledad
¿qué caso tiene seguir viviendo?

Ante la pregunta eterna
¿qué razón se encuentra de seguir anhelando un día mas?

Ve la luz; Cierra los ojos en espera de respuesta
en
espera
de
descanso.

¿El fin de la vida es el inicio de la felicidad?
Imposible saber, pero si es el inicio del descanso.
¿para que descansar?
¿Acaso ya no escuchas, ya nos ves, ya no sientes?
¿o es acaso que ya no quieres escuchar, ver, sentir???

La palabra crea

¡invéntate!