jueves, 30 de junio de 2011

¿Qué hemos hecho sin ti, Monsi?

La pregunta en este año no era ¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi? sino ¿Qué hemos hecho sin ti, Monsi?

Y es que entre tantos problemas politicos y sociales, hace falta esa daga filosa, ese humor negro que tanto caracterizaba a nuestro Monsi.

No importando quien fuera, Monsi lo hacía tan bien, con sus palabras, con su memoria prodigiosa.

Aún recuerdo bien el momento en que me enteré. Aún no entraba a twitter pero sé que lo homenajearon, junto a Saramago. Platicaba con un amigo, fiel seguidor de Monsi y la noticia fue terrible. Recuerdo que él no quiso hablar más y mejor se desconectó.

Sí, asi de terrible fue tu partida, Monsi, después, leer las palabras de Elenita, y llorar, llorar porque te habáis marchado, porque ahí, en el café donde siempre te sentabas, no estarías más, porque Mito Genial no estaría en tu regazo otra vez. Porque México no sabría qué hacer sin tu voz, ni tu risa, ni tu mente, ni tus letras.

Este año, llegaste al Estanquillo, ahí reposas con los cientos y miles de objetos que juntaste en toda tu vida. Ahí te quedas pero te quedaste mas en el corazón de México.

Y ¿qué hemos hecho sin ti, Monsi? Llorar y sobrevivir, pocos se atreven a encararse al poder. Están tus amigos, los de PROCESO, están los periodistas que hablan, pero nadie ls escucha. Están tus lectores que no tiene la fuerza tuya. No hemos hecho nada más que escondernos bajo la cruel sábana de la indiferencia, del hartazgo.

Nos ves y nos tienes lástima, seguramente. No tenemos la fuerza para luchar porque nadie, nadie ha tomado tu lugar. No será un nuevo Monsi, pero podría ser un nuevo crítico. No hay quien nos ayude a abrir los ojos y enfrentarnos a esta realidad.

Sin duda, haces falta, Monsi.

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