sábado, 19 de febrero de 2011

Definición del amor

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir del rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño,
esto es amor: quien lo probó lo sabe.
Lope de Vega


Porque sólo cuando lo sentimos, sabemos lo qué es pero nunca se puede explicar, es un cúmulo, es un ciclo, es un ir y venir sin final que nos indica lo que es la vida y el verdadero sentido de nuestra existencia. Con dedicatoria especial para el ser que más he amado en la vida, para quien ha movido de principio a fin, mi ser, mi alma y mi corazón.

domingo, 6 de febrero de 2011

El cumpleaños de un ángel


Hace dos años que partiste, te fuiste a un lugar donde seguramente te necesitaban más. No sabemos si te buscaban a ti o se confundieron. No sabemos quienes fueron, pero le hicieron el trabajo a un ser supremo para mantenerte a salvo de las perversiones del mundo.

Yo te conocí desde pequeña, cuando nací ya tenías 21 años y al crecer y mirar tu trabajo siempre te admiré. Tu semblante siempre tranquilo, tu elocuencia, tu coherencia entre lo que decías y hacías, tu interminable amor hacia los demás. Tu sencillez frente a todos, a pesar de que hubo un tiempo en que te ganó la soberbia, supiste manejar muy bien lo que tuviste. Eras como el hermano de mi padre, quien siempre te quiso mucho, quien se veía mal al mirarte así y quién siempre te guardó un amor especial, el que alguna vez tú mismo le confesaste: "mi tío es como mi hermano mayor y así quiero que lo vean en esta casa". Y así ha sido.

La gente te extraña todavía, tus hijos adoptivos, aquellos que te llamaron padre y porque no, nosotros, tus hijos que te llamamos primo, sobrino, hijo, hermano.

Aún recuerdo la faz de tu rostro, apacible, tranquila, serena. Vi las marcas de tu cuerpo, pero nunca las del alma. Debo reconocer que nunca conocí a una persona tan apegada a sus creencias, tan segura de su vocación. Es difícil reconocer a quienes aman lo que hacen y tú lo hacías y lo demostrabas. No eras rebelde y tus sentimientos siempre afloraban cuando veías perdida la misión principal de tu servicio en este mundo, al mando de Dios.

Y por eso creo que te has convertido en el protector de todos aquellos que en vida estuvieron contigo y en tu contra, porque creo que tu amor siempre fue más grande.

Lalo, padre, primo. Nos quedamos con las ganas de reunirnos en familia y alrededor del féretro en donde reposabas hace dos años, listo para regresar al polvo, nos reunimos la mayoría de los primos, los que alguna vez quisiste que estuviéramos juntos. Casi todos estábamos ahí, junto a tí aunque no pudieramos estar seguro de que nos estabas viendo.

Dos años que han sido difíciles para tu mamá, para tus hermanos. Dos años en que se ha desatado el rencor y creo que aún no aprendemos a perdonar como tú, seguramente, nos lo hubieras aconsejado.

Al escribir esto y recordarte, no puedo evitar que se llenen mis ojos de lágrimas porque siempre te admiré, y siempre lo diré: Eras uno de los pocos sacerdotes que llevaban a cabo su misión, uno de los pocos que amaban su ministerio, Luchaste por los débiles, por los pobres, los ayudaste hasta la muerte y al parecer ese fue el pretexto de obligarte a marchar, ese fue el pretexto para que se mancharan las manos con tu sangre. Y así como dice la Biblia:

Nadie tiene mayor amor, que el que da su vida por sus amigos. (Jn 15, 13)

Vives aún en todo lo que dejaste en este mundo, sobre todo en los corazones y las vidas de aquellos a los que siempre ayudaste. Aún te extrañamos pero debemos seguir adelante. Siempre te recordaremos en tu alegría, tus enseñanzas, tu amor y sobre todo tu coherencia en esta vida.

Y esta canción es para ti, porque me hace recordarte desde que partiste de este mundo.