domingo, 5 de septiembre de 2010

Retroceso

El otro día me aventuré a ir a nuestro sitio, donde hace dos años comenzó todo. Tuve miedo, no puedo negarlo, pero al mismo tiempo me encantó la sensación de revivir ciertos momentos. Y aquí está lo que escribí, sentada en el mismo lugar de aquel día, de nuestro primer beso. Aún te amo, porque mi amor por tí fue mas allá y aunque no sientas lo mismo, siempre recordaré lo intenso de nuestro amor. Ahora soy más fuerte, pues sé que te he perdido.

Regresé a aquel lugar, los sonidos eran casi los mismos pero el frío y la lluvia se imponían. No estaba aquel sol radiante, aquel ambiente, mas bien metafórico, que marcó el comienzo de éste, mi amor.

Regresar a ese lugar me transportó al día en que, por primera vez, nuestros labios se juntaron. El beso que por años esperé y que en mi mente siempre vive. Pude ver mi ropa, la de aquel día. Pude ver tu rostro, el de mis sueños.

Regresé a este lugar, plagado de infinitas y excelsas memorias y palabras, de mis celos, de mis comentarios, de lo erótico de nuestros cuerpos.

No lloro, no porque no tenga ganas, sino porque el cielo lo hace por mí. Cómo quisiera revivir ese momento, reconstruirlo a tu lado y haciéndote saber que ahora te amo, de manera distinta a aquel día.

Casi dos años después de eso, en que mi amor, ahora maduro y complejo, sigue siendo sólo para tí.

No hay pasado, sólo recuerdos instaurados en un corazón, en un pequeño y frágil corazón enamorado.

A dos años, la hierba ha crecido y encendida me dice que la vida se renueva, los árboles que hoy no dan sombra, gritan que nosotros también debemos crecer y que el agua que he derramado sólo provoca que me alimente.

Miro a mucha gente y la escena no es la misma pero la recuerdo, sentada en el mismo lugar una paloma vuela y el viento se hace intenso, como en el momento de nuestro primer beso, el que guardo en mi memoria, con el sol a tus espaldas y mis ansias de hacerte mío. Tu voz se escucha a lo lejos y tus "te amo" desvanecidos esperan el renacer de tus palabras, igual que mis oídos.