viernes, 31 de diciembre de 2010

De todo

2010: Un año complicado, de mucha batalla, de mucho dolor pero también de mucho aprendizaje, de amor, de amistad, de risas y grandes proyectos. Lágrimas de todo tipo, decepciones, amistades que se fueron, otras que regresaron. Estuve más sola que nunca y más acompañada que siempre. Lo perdí y lo recuperé mas de 20 veces y luego el desencanto, el amor, el desamor. Nunca tuve un año tan activo sentimentalmente, pero eso me ha ehcho fuerte aunque me vea tan débil.

El blog lo descuidé, mi vida no, la recuperé. La hice mejor, me convertí en una persona que lucha y que no se vence tan fácil. Quizás me ganan las emociones y no quiero ver la realidad, me convierto en egosita pero disfruto a cada momento lo que me pasa.

Es hora de seguir luchando, no darse por vencida ni caer, eso sería lo peor.

El 2011 no sé si será bueno o malo, sólo sé que es un año donde se encontrarán muchas cosas, donde cambiaré de etapas en mi vida y lograré cumplir uno de mis sueños. Deseo de todo corazón, 2011, que me traigas las oportunidades de crecer, de hacer, de ser mejor. Que seas tú, el año que me traiga esa plenitud en mi vida, que tenga lo que mas anhelo y no lo vuelva a perder. Quiero que me traigas a mi, de vuelta, a la mujer que una vez llegó a este mundo llorando y que se irá con una sonrisa en el rostro. Que seas tú, mi mejor año, y que cada día de mi vida recuerde que comenzamos bien, al menos estamos a un paso y lo siento mejor.

Y a tí, mi pequeño, sabes lo que siento y que cada día que pasa no hago mas que pedir a Dios que te ayude, que nos ayude, que podamos estar juntos pase lo que pase, seremos dos siempre juntos. Te amo, aunque no sepamos que pase, eres el hombre del cual me enamoré y al cual quiero a mi lado toda la vida. Echale ganas, sabes que estaré a tu lado, sin soltar tu mano, aunque caiga tú nunca podrás caer, aunque no sepas lo que sientes, yo sé mas de lo que tú crees, cuidate mucho y feliz año.

Nos vemos en el 2011. ¡Salud!

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Así y así...

Veo una foto.

Un edificio antiguo, que evoca recuerdos, imágenes.

Un color pálido, color del tiempo.

Breves instantes e infinitas historias.

Un corazón puede verse dentro de un pecho.

Latía, sabía que él debía estar ahí también. Sabía que tenía que estar con él.

Dos ojos que añoraban su presencia, su abrazo, su calor.

Tres días, cinco meses, dos años.

No hay final.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Viajes y demás

Un viaje siempre es reconfortante y aclara muchas cosas. En mi caso, mermó sentimientos y sacó resentimientos. No es un viaje largo, pero sí tuve mucho tiempo de descansar y reflexionar sobre situaciones importantes en mi vida.

Mi corazón se restauró desde el último día en que estuve en esa enorme ciudad. No descansé al sanarlo y eso fue lo mejor. Me recuperé y salí, triunfé, aunque he tenido algunas recaidas. Recordar esa mirada de ese anciano al estar en ese mismo lugar me hizo sentir la profundidad de la vida, de la muerte y de lo que debo hacer.

No importa nada de lo que otros puedan decir, no importa lo que otros puedan creer, incluso si es mi propia familia. Tengo una vida y voy a vivirla, arriesgar por lo que quiero, por lo que deseo y por lo que amo. Tengo claras mis metas, mis desiciones y uno que otro proyecto. Soy una mujer fuerte e incanzable, nada podrá detenerme, ahora lo sé.

Puedo preguntarme muchas cosas, pero no me corresponde a mí juzgar a los demás, pues cada quien debe tomar sus propias desiciones y afrontar las consecuencias.

Soy yo, por vigésima ocasión. Renacida, completada, nueva... Soy Alma, una depresiva y ansiosa mujer que no se arrepiente de nada en su vida. No se arrepiente de amar, de perdonar, ni de llorar. Una mujer que pretende no guardar rencores para no herir su corazón. Una mujer que pretende transparentarse ante el amor de su vida, quien aun no encuentra ese camino. Una mujer que pretende manejar su paciencia y ser de nuevo segura y fuerte. Soy una mujer, imperfecta que aspira al mas alto grado del ser humano.

Y al mismo tiempo no soy nada y soy todo junto con el mundo, mi mundo.

Bienvenido todo, aunque no sea lo mejor. Gracias 2010 por tan bellas aportaciones a mi vida, por el sufrimiento que me ha hecho despertar y sonreír una vez más.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Feliz navidad


No me agrada la Navidad. Se me hace un época triste, melancólica, donde se puede ver la hipocresía de la gente (no toda) pero parece que sólo en estas fechas pueden darte un regalo o un abrazo. Envían tarjetas de felicitación, te mandan correos, sólo así se acuerdan de ti.

Pienso que la Navidad es mas que eso.
La palabra Navidad se documenta en el romance castellano entre 1220 y 1270. Surge de una abreviación, por síncopa, de Natividad, procedente del adjetivo nativus. En latín, este es un derivado de nasci (pronúncielo “naski”), que significa ‘nacer‘.

De ahí que se celebre el nacimiento de Jesús, aunque lo curioso es que esta festividad se celebra muy cerca del equinoccio de invierno (que fue el día del eclipse), donde varias civilizaciones celebraban el nacimiento del sol. A final de cuentas: nacimiento.

Creo que la Navidad debería ser un momento de cerrar ciclos y comenzar nuevas cosas, siempre aprendiendo y siendo mejores personas. No hay porqué no celebrar pero no dejemos que nos invada la mercadotecnia. Sean o no católicos, la fiesta de Navidad se ha generalizado y debería de tener como principio fundamental el amor, sí, que todos estemos en paz, viviendo felices y tranquilos. Es utópico tal vez, pero en estas fechas ¿qué no lo es?

Les deseo unas fiestas inigualables, divertidas, que convivan con sus seres queridos y que no sea sólo en estos días sino todo el año. Que busquemos ser mejores personas, porque al final de todo siempre es mejor hacer el bien aunque paguen mal, porque todo lo que haces se te regresa. No es el karma, sólo es la satisfacción de haber hecho cosas buenas. Además de que eso habla mucho de cómo somos y lo que queremos en esta vida. No es un rollo espiritual, ni nada por el estilo, pero si queremos avanzar como humanidad, como sociedad, debemos comenzar con pequeños cambios. ¿Por qué no proponernos algo pequeño esta Navidad? ¿Por qué no planear pequeños nacimientos en nuestros interior? Si comenzamos con cambios pequeños en nosotros, todo el mundo podrá cambiar.

Recuerden que "Mi libertad termina donde comienza la tuya"

!Felices fiestas navideñas y de fin de año!

martes, 21 de diciembre de 2010

Me duele el corazón

Es como un paro cardiaco, como un dolor profundo y crónico, se llama amor.

Se encuentra tirado en la esquina de alguna calle y cuando lo levantas es irremediable que adquieras el mal.

No hay cura milagrosa, solo el tiempo.

Así que (como dijera Sabines) :
me receto tiempo, abstinencia y soledad.

domingo, 31 de octubre de 2010

Calaveras del COLLHI

En un dos de noviembre
la Flaca quería llevarse
muchas almas como siempre
pero que no fueran tan triviales.

Buscando estaba la Flaca
y no encontraba donde había
de ese tipo de gente
que pensaba y que leía.

Le dijeron que en Puebla
en una universidad
en la facultad de Letras
quizá algo podría encontrar.

Fue corriendo desesperada
y en el COLLHI encontró
un olor a hierba mala
y por eso se quedó.

Al primero que encontró
fue al llamado Hugo
pero sólo se mareó
al no entenderle ni jugo.

Caminando fue la Flaca
y se encontró a Dalita
la escuchó insultarla
y con miedo huyó la flaquita.

Sin embargo a lo lejos
vio a dos grandes amigas
y pensó que era hora
de llevárselas toditas.

Eran Ely y Cecy
que cantando estaban
más al verlas tan emocionadas
decidió dejarlas encantadas.

No tenía más remedio
que recorrer el lugar
aunque había mucha gente
no se sentía normal.

Pudo ver a lo lejos
a la pobre de Cristina
quien tranquila leía
y la jaló pa'la esquina.

Siguió adelante la Muerte
pues alguien le había contado
que Diego era un buen chico
pero estaba extraviado.

Al buscar vio a Samantha
quien apurada escribía
un cuento de "santas"
pero eso no la convencía.

Junto a ella su hermanita,
que no tenía que hacer
no paraba de hacer un circo
sin pensar en el deber.

Más cerca estaba la Muerte
de regresar al panteón
pues sólo no encontraba
lo que deseaba su patrón.

Más decidió que debía
en un arranque de enojo
llevarse a todos los estudiantes
que viera con los huecos de sus ojos.

Y así comenzó a lleváselos
sin importar lo que fueran
lingüistas, literatos o maestros
todos fueron al infierno.

La fiesta se hizo en grande
con los grandes que se fueron
los estuvieron esperando
aquellos que se murieron.

Los grandes escritores del siglo,
los que murieron hace años
los que esperaron que el cielo
les mandara un buen invitado.

Se llevó la muerte a los estudiantes
y a los maestros de letras
y ahora la Muerte contenta
presume su gran proeza.

Lo que no sabe la parquita
es que no hizo nada
pues en México estamos
que nos lleva la Chingada.

El infierno no es un castigo,
les sirvió de descanso
así no siguen criticando
los errores ni pleonasmos.

Los del COLLHI están contentos
pues tuvieron un buen fin
a la Muerte le ganaron
y celebraron un festín.

Ahora vemos en los huesos
a aquellos buenos amigos
a Alberto y a Machorro
a Mu y al Salvadorcito.

No falta ninguno y todos opinando
el día en que el infierno se termine de apagar
nos echamos unos buenos churros
y volvemos a empezar.

Quizá faltaron nombres pero podemos completarlos, no creen? Con mucho cariño, jóvenes del COLLHI!!

Calavera de Klau

Klau muy ilusionada
mirando carnes reía,
más no se percataba
que la Muerte la veía.

Se la llevó por encargo
a la pobre mala mujer
pero olvidó, sin embargo
lo que debía padecer.

Llegó Klau al otro mundo
y con mucha coquetería
conquistó a los muertos
e hizo mil fechorías.

Ahora la Muerte llora
y muy arrepentida
maldice la hora
en que se llevó a mi amiga.

lunes, 25 de octubre de 2010

Benditas ánimas de la noche, la luz de la luna ilumina mi rostro, tatuado de lágrimas que se asemejan a tus ojos. Mis manos se aceleran y buscan tu cuerpo, no está.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Somos lo que el tiempo nos dictó, en otros lugares, en otros momentos y estamos aquí y ahora viviendo de absurdos silencios, molestos enojos e inusitadas palabras que se van perdiendo en la inmensidad del espacio entre tú y yo.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Retroceso

El otro día me aventuré a ir a nuestro sitio, donde hace dos años comenzó todo. Tuve miedo, no puedo negarlo, pero al mismo tiempo me encantó la sensación de revivir ciertos momentos. Y aquí está lo que escribí, sentada en el mismo lugar de aquel día, de nuestro primer beso. Aún te amo, porque mi amor por tí fue mas allá y aunque no sientas lo mismo, siempre recordaré lo intenso de nuestro amor. Ahora soy más fuerte, pues sé que te he perdido.

Regresé a aquel lugar, los sonidos eran casi los mismos pero el frío y la lluvia se imponían. No estaba aquel sol radiante, aquel ambiente, mas bien metafórico, que marcó el comienzo de éste, mi amor.

Regresar a ese lugar me transportó al día en que, por primera vez, nuestros labios se juntaron. El beso que por años esperé y que en mi mente siempre vive. Pude ver mi ropa, la de aquel día. Pude ver tu rostro, el de mis sueños.

Regresé a este lugar, plagado de infinitas y excelsas memorias y palabras, de mis celos, de mis comentarios, de lo erótico de nuestros cuerpos.

No lloro, no porque no tenga ganas, sino porque el cielo lo hace por mí. Cómo quisiera revivir ese momento, reconstruirlo a tu lado y haciéndote saber que ahora te amo, de manera distinta a aquel día.

Casi dos años después de eso, en que mi amor, ahora maduro y complejo, sigue siendo sólo para tí.

No hay pasado, sólo recuerdos instaurados en un corazón, en un pequeño y frágil corazón enamorado.

A dos años, la hierba ha crecido y encendida me dice que la vida se renueva, los árboles que hoy no dan sombra, gritan que nosotros también debemos crecer y que el agua que he derramado sólo provoca que me alimente.

Miro a mucha gente y la escena no es la misma pero la recuerdo, sentada en el mismo lugar una paloma vuela y el viento se hace intenso, como en el momento de nuestro primer beso, el que guardo en mi memoria, con el sol a tus espaldas y mis ansias de hacerte mío. Tu voz se escucha a lo lejos y tus "te amo" desvanecidos esperan el renacer de tus palabras, igual que mis oídos.

martes, 24 de agosto de 2010

Quizás...




Sólo tú me llevas de la rabia a la alegría, de una sonrisa a una lágrima, del enojo al amor...

Sólo tú provocas que mis sentimientos se revuelvan, sólo tú haces que mi corazón cada vez lata más rápido, sólo tú haces que mi voz se quiebre...

Sólo tú, con una mirada haces que nazca el deseo de besarte, de acariciarte, de hacerte mío...

Sólo tú, eres el hombre con el que quiero estar, sólo tú sabes que me tienes en tu mano y sólo tú, puedes hacerme vibrar hasta la muerte...

Sí, aún te amo, tanto que en lugar de olvidar, sólo empiezo a amarte más...

sábado, 7 de agosto de 2010

Así salió...

Llegando a la soledad, acompañados, tus ojos me miraban queriendo deshacerme, tu mirada tenía fuego y tú, tú eres una hoguera que teníamos que apagar. Tu boca quería saciar su sed con mis besos y mis labios estaban ansiosos de alimentarte. Nuestras bocas jugueteaban, se abrazaban, se amaban, tocándose infinitamente en el calor y la saliva. Bajas lentamente por mi rostro y tus labios van impregnando en mi piel tu aroma, como aquellas bestias que marcan su territorio. Tus labios y tu lengua, eternos manantiales de mis placeres recorren mi piel, palmo a palmo, por las mejillas, el cuello, un estremecimiento llega, eres tú, mi dueño. Bajas por mis hombros y besas mi espalda, la haces tuya, con la sensibilidad de un pétalo, besas mis piernas y llegas a mis pies, los observas, los haces tuyos, regresas hacía arriba y vuelves a besar mis piernas, vuelve a mi un estremecimiento que no puedo controlar. Despacio llegas a mi entre pierna, miras mi deseo, lo besas, lo absorbes y yo sólo trato de controlar la sensación tan placentera que me provocas. Te quedas ahí un rato y yo, acostada en esa cama sólo puedo gemir, mis manos arañan las sábanas, las quiero romper pero te detienes y sigues besando mi vientre, tocas mi ombligo como si fuera una fuente en que las ovejas llegan a beber y sigues, hacia arriba, llegas a mi abdomen y luego mis pechos, como flores que derraman miel y tú la bebes, quieres más.

Luego te miro, completamente desnudo ante mí, y los dos ardiendo por las ganas de hacernos uno. No puedo soportarlo y tengo que hacerte mío, como mis manos, como mis ojos. Y aquellos sólo me ayudan, te toco, te acaricio, te beso. Y tirado en la cama comienzas a entrar en mí. Una sensación que no puede explicarse recorre todo mi ser y yo te siento, una y otra vez. Luego, mi cara hacia abajo y tu sobre mí, haciendome tuya, es hora de llegar al clímax y yo quiero fundirme contigo, de verdad ser uno sólo, de manera literal, ser uno tú y yo. No lo soporto, tengo que gritar pero me contengo, aun hay algo de pudor en mí, pero te siento, como si te derritieras por dentro de mí, sé que algo nace cada vez que pasa esto. Sé que algo se gesta cuando sucede así.

Ahora quedan los recuerdos, los sueños contigo y sin tí. Las ganas inmensas y el deseo eterno de hacerte mío, sin hacerlo, de fabricar, entre cuatro paredes, un mundo lleno de placeres, donde quiero vivir mi vida.

martes, 27 de julio de 2010

De(e)s-pa-cio

Soy un muñeco de vudú.
Tus palabras alfileres que me hieren.
Soy de trapo y me dueles.

Comienzas tu ritual,
des-pa-cio
Me tomas entre tus manos, me acaricias,
divago entre tu piel, creyendo que me quieres.
Tomas tu primer alfiler.
En mi cabeza lo clavas
des-pa-cio
luego viene el otro directo a una pierna.

Pasando por las piernas, los brazos, la cabeza,
llegas a mi pecho y lo tocas,
quieres dominarme y de repente una estocada
al corazón,
que sangra,
que llama,
que implora
des-pa-cio

Mírame desangrándome,
toca mi piel fría, gris, sin vida.

Bésame ahora que estoy vencida.

Hazme tuya ahora que estoy dormida.

Des-pa-cio.

martes, 22 de junio de 2010

Palabras de Elena Poniatowska en el sepelio de Carlos Monsiváis.


¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi? Tú eres el enfrentamiento más lúcido al autoritarismo presidencial, el enfrentamiento más lúcido a las actitudes absurdas cuando no corruptas de las dos cámaras, el enfrentamiento más lúcido a los abusos del poder, la denuncia más ingeniosa y persuasiva de las actitudes y del lenguaje de los políticos, tú nos has hecho brindar contigo y sonreír con tu “Por mi madre bohemios”, que tiene tantos años de vida. Tú eres el enfrentamiento a nuestra clase política y a nuestra clase empresarial, tú confrontas decisiones y declaraciones tramposas e irreales y te indigna que nuestros tiempos sean los de la impunidad.

Tu mensaje esencial es el de la pérdida de majestad del poder presidencial, tu mensaje esencial en 1985, durante los dos terremotos, fue enseñarnos que a la hora de la desgracia podíamos organizarnos solos y hacerlo con más nobleza y más eficacia que ninguna instancia en dar como lo hicimos, si corríamos nosotros la suerte de todos, si corríamos a buscar picos y palas a la tlapalería, tu mensaje fue ennoblecernos y hacer que creyéramos en nosotros mismos, porque tú eres la nobleza misma, el compromiso mismo, la defensa de los derechos humanos, la indignación y el llanto en Acteal, la frase que alguna vez exclamaste tú que jamás, jamás decías groserías: “¡Ahora sí que no tienen madre!”

¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi? ¿Cómo vamos a entendernos? ¿Cómo vamos a comenzar el día sin tus llamadas telefónicas? ¿Cómo sin tu risa entrañable? A todos nos dabas algo temprano en la madrugada y amanecíamos con tus consejos, tus críticas, tu bárbara e inconmensurable información.

Ya a las siete habías leído todos los periódicos pero también, Monsi, habías leído todos los poemas, habías analizado todas las noticias, pero también habías escrito tu “Nuevo catecismo para indios remisos”, ya a las ocho de la mañana tenías una idea muy clara de hacia dónde se encaminaba el gobierno, qué nueva felonía nos esperaba pero sonreías porque habías salvado con un solo telefonazo a un gato o a un perro o a un toro o a un niño o a una mujer o a un muchacho desbalagado en esta vida entre el Metro Portales y el Villa de Cortés.

¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi, cómo vamos a seguir? Nunca entendimos cómo pudiste estar en tres o cuatro lados al mismo tiempo. Tu don de la ubicuidad abarcaba la pintura, la poesía, el humor, la crítica, la lucha por la justicia, el amor a los demás. Tu don de ubicuidad y tu capacidad creativa –incomprensible para mí– te hizo recoger lo más bello de México para fundar museos y hacer libros, porque antes que el del El Estanquillo, que todos llamamos “Monsiváis”, hiciste otras colecciones, otros museos, investigaste en otros archivos, recuperaste a Leopoldo Méndez y a todo el Taller de Arte Popular, luchaste con ellos contra el fascismo como luchaste al lado de los moneros, de Gabriel Vargas y La Familia Burrón, de Rius, de El Fisgón, de Hernández, de Rocha, de Ahumada, de Naranjo, que ahorita ha de estar mirando incrédulo la pared de enfrente, en su restirador.

Si la sociedad que se organiza, si el cine mexicano, si la trivia, el pudor y la liviandad, si los movimientos sociales son tus grandes temas, el Movimiento Estudiantil del 68 es el que nos atañe a todos, es la punta de flecha del cambio que tú buscas, el de la protesta popular y el de la resistencia civil.

Luchaste como nadie contra la desinformación, viajaste por todo el país, ibas de Oaxaca a Hermosillo, la frontera para ti, Tijuana, Ciudad Juárez, Laredo, fueron ciudades que te brindaron algunas de tus grandes emociones y tus grandes preocupaciones. Fuiste consulta obligada, fuiste pilar del Proceso de don Julio Scherer García y fuiste un observador muy atento de la la lucha contra el narcotráfico y un defensor absoluto del Estado laico. En cambio, te sorprendió y te alegró que los mexicanos demostraran en el Zócalo su respeto por sí mismos y su posibilidad de nacer de nuevo y ser otros al posar desnudos frente a Spencer Tunick.

¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi? Aquí caminamos a tu lado, sonreímos contigo, cantamos contigo, a ti te gustaba cantar y eras muy entonado, te gustaba reírte y reír contigo nos hacía sentirnos casi dioses. Aquí nos tienes a todos desolados y conmovidos, aquí nos tienes destanteados, aquí nos tienes dolidos hasta la médula preguntándote: ¿por qué nos hiciste eso? Y si nos hiciste eso, ¿por qué no nos preparaste mejor?

Aquí están doña María, Bety y Araceli y Marta Lamas y Jesus y Raquel y Chema y Lilia y Jenaro y Alejandro y Rolando, y Neus y Cheli y Julia y Sabina y Javier y Braulio y Margo y Alejandra y Enrique, y no está Bolívar porque se te adelantó, a lo mejor lo vas a ver, a lo mejor abrazas a Saramago, con quien viajaste a Chiapas en los noventas. A la que sí vas a ver, seguro, es a doña María Esther, que supo educarte como a nadie, que te hizo leer la Ilíada desde muy niño, que te enseñó la biblia de memoria, que te hizo pensar como piensas ahora, con esa inmensa inteligencia que a todos nos deslumbra.

¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi? Tú nos abriste puertas a otros mundos, a un mundo raro como ironizarías en este momento, tú te lanzaste antes que nosotros, tú defendiste las causas de los más indefendibles en el sentido de que nadie los cuida, tú nos abriste puertas antes impenetrables. Soy una señora de 78 años, con 10 nietos tras de mí, y quiero decirte que nada en los últimos meses de tu enfermedad me ha conmovido tanto como el amor que te tiene Omar. Su dolor te honra, su entrega es tu trofeo y a mí me hace entender lo que significa la existencia real del amor sin límites, el amor que no tiene fronteras sexuales y ese amor me enaltece como enaltece a todos los movimientos de reivindicación o de identidades diversas en mi país, en tu país, en el país de todos nosotros que estamos aquí de pie a tu lado, caminamos a tu lado y vamos a seguir, juntos codo a codo denunciando lo que tú denunciabas y celebrando la congruencia, la ironía, el compromiso, el clamor por la transparencia, el “No sin nosotros” de 1996 y el “Nunca más un México sin nosotros” de los indígenas de Chiapas.

¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi? Tus causas serán nuestras causas, tu defensa de las minorías, nuestra defensa, no seremos estatuas de sal, somos, eso sí, tus amores perdidos, pero tú siempre serás el gran amor que enaltece y que todos buscamos en la vida.

¿Qué va a hacer México, sin ti, Monsi?

sábado, 19 de junio de 2010

Carlos Monsivais


El que debió recibir el premio nobel de lectura, el hombre que leía todo, el que sabía de todo y recordaba cada pasaje de los libros a la perfección. Quién recreó en varios de sus libros a la sociedad mexicana, principalmente.

El último gran escritor público como lo han llamado. Un amante de la lectura, de los libros y de los gatos. Tenía una agudeza de pensamiento, una crítica satírica, irónica.

Él fue quien nos explica el México moderno, quien nos hace comprender nuestra vida actual, quien nos critica tan fuertemente que no podemos dejar de leerlo, no deberíamos negarlo. Un hombre que más que lector fue una daga que nos daba en el corazón a todos. Nadie salía limpio de sus críticas, nadie podía escudarse para no obtener una sacudida de lo que él decía.

De los pocos que amaban a México hasta el extremo. Participó en el movimiento estudiantil del 68, hizo programas de radio, participó en varios periodicos con columnas importantes, se dedicó a escribir sobre la sociedad mexicana, hizo biografías de personajes importantes.

Un hombre completo, diría yo.

¡Qué puedo decir de este hombre! Era sorprendente su capacidad de memoria, se sabía de memoria todos los libros que leyó. Podía hablar de cualquier tema, incluso de futbol. Un hombre notable, que resguardó la historia de un México moderno, que nos hace identificarnos como mexicanos. Un hombre al que de tan sólo escuchar su nombre, muchos pueden reconocerlo.

Es una lástima que en este país no se reconozca lo bueno, que dejemos en el olvido a grandes personajes, que los enterremos, que ni siquiera recordemos un nombre.

Seguirá vivo como aquel Cervantes, como Bernal Díaz del Castillo, como Saramago.

Maestro, seguirás en nuestra vida diaria, recordandonos a cada paso lo que estamos haciendo y hacia donde nos dirigimos.

Descanse en paz, maestro Monsivais.

Las letras se visten de negro...

Sí, así como el humor de Monsivais y la filosa daga crítica que propinó a la política, a la sociedad, al arte y a la literatura, no sólo de México sino de muchas otras partes, ese color negro es del cual hoy se visten las letras mexicanas, la crítica y el periodismo mexicano.

De blanco, como la ceguera de José Saramago, el socialista que no logró sus socialismo, el anunciador del Evangelio según Jesucristo. De blanco, también se visten las letras del mundo de las letras.

18 de Junio, 19 de Junio, dos fechas que pasarán desapercibidas para muchos, pero que para los lectores, para los críticos y cronistas del mundo son dos fechas importantes, la partida de dos grandes mentes, dos mentes que nos han dejado un legado más que importante, más que fuerte y más que grande.

Vengan, maestros, enviennos esa fuerza que tuvieron, enviennos sus bendiciones.

lunes, 14 de junio de 2010

Tengo unos ojitos no pispiretos. Adrián dice que juego, y tal vez si... -¿Qué se siente? -preguntó.
Se siente el poder dentro de mí, el poder manejar la situación, pero no juego. Esto es serio y real.

Claro, soy una neurótica ¿quién no lo es?

Si, mi alma se alimenta cada dia de lo mismo, come, duerme y sueña. Creo que es posible. Lo creo muy posible, hoy más que nunca que el alma despierte y se eleve.

No hay sentido en todo esto, nunca lo habrá. Yo no tengo sentido o tengo mas de uno.

Simplemente soy yo. Así, neurótica, enamorada empedernida, luchadora incanzable de la vida, lectora por obligación y amante de los libros por satisfacción, amiga de los menos pensados, enemiga de los más normalitos, reflexiva a más no poder, callada por saber y dicharachera por miedo a callar. Soy yo. Mujer, humanista, revoltosa, idealista, socialista, marxista, anticapitalista, solidaria y loca empedernida amante de los gatos y de algún hombre que se cruce en mi camino...

domingo, 13 de junio de 2010

Un viaje corto.

Estoy de nuevo en tierra poblana, sé que no fui lejos, a dos horas de aquí llego al D.F. pero creo que fue un viaje reconfortante. Si, me enfrenté al pasado de una manera tan sublime que me siento sublime también. Mirar los vestigios del pasado de nuestro país me hizo mirar los vestigios de mi propio pasado y pensar en tantas y tantas cosas. Fueron dos días y medio de estar en un lugar diferente, con gente muy diferente, con comida un poco diferente y ante una ciudad que impone. Miles de personas me encontré por la calle, el metro, los restaurantes, los museos, los autobuses. Unos ojos que me llenaron de nostalgia, unas palabras que oí en otras voces, unas manos que estaban cansadas, unos pies que no podían más.

Era de noche y recordaba esas cosas mientras el sonido de los aviones interrumpía el silencio de aquella calle en la que no pasa nada. Mi mente estaba poblada de esos pensamientos negativos que suelo tener, me sentía rara en un lugar al que no estoy acostumbrada, pero sabía que lo superaría. Aún llevaba en mi pecho esa presión que había surgido desde el jueves, aquella que me oprimía el pecho de tal forma que apenas si podía respirar. Me libré por fin de esa presión al oír el silencio de la noche, al sentir el calor de la ciudad que no era la mía. Sabía que estaba lejos, que la ciudad en la que dormía, no era la acostumbrada. No sabía que pensar, pensaba en tantas cosas y quería olvidarlas, esperé hasta el día siguiente para salir y demostrarme que puedo estar de pie sin ningún problema.

No sabía lo que me depararía la vida y de pronto, ahí estaba frente a mí. Eran mis ancestros, eran ellos, su alma puesta en aquel gran templo que admiré sin parpadear. Mi sangre corría y yo me quedé encantada en ese lugar. Pasamos horas dentro, admirando esa maravilla y al salir, frente a mí, otra parte de nuestro pasado. El olor del copal mezclado con el de las hierbas, daban una atmósfera de tranquilidad, de repente sonó el caracol y así comenzó todo.

De ahí comencé a darme cuenta de que en realidad el amor es algo que va más allá de las desiciones o lo que uno quiere. Sí, en todo este tiempo que no tuve conexión alguna con el mundo que habitualmente me rodea, me sentía habituada por algo: Mis pensamientos y mis Sentimientos. La distancia no rompe nada, a veces un par de vasos y una peineta, pero nada que no se pueda reemplazar. La distancia para mí me fortaleció, he llegado un tanto nostálgica pero lo más importante es que llegué restaurada, con ganas de ir adelante y con el ánimo de saber que yo puedo más que nadie en este mundo.

La distancia bendita y el silencio, la apreciación de la música del alma que no es otra cosa que nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y la manera en que nos reflejamos. Tuve tiempo para ponerme mal, pero no lo quise porque esta era la prueba que necesitaba para saber a ciencia cierta que es lo que quiero y lo que siento. Respuesta poco esperada, pero que sirve para mantenerme en una posición y no dejar que nadie me robe mis sueños. Los aviones no pudieron robar mis pesadillas, ahora nadie se interpone en el camino de mis metas.

In tonan, in totah, huehueteotl

Nimitztlazohtla no pil...

viernes, 11 de junio de 2010

No económica

Es de noche y creo que tengo mucho sueño, fue un día difícil pues, en ocasiones las peleas en la casa no cesan. Admiro el poster de Gazette, cómo quisiera tener dinero e ir a visitar a Ilich y quizás irnos a un conciertillo. Sueños! La alfabetización va bien, pero necesito más gente. En fin, mañana será otro día, hay que dormir. Rezo, platico con Dios sobre mí y él me escucha, me mece y ahora duermo. Algo pasa en mi mente que choca, en la mañana despierto antes, exhaltada, sudando, temblando ¿qué pasa? un mal sueño, tranquila, respira... 1... 2... 3... 4... 5... ya pasó un poco. Hoy no me vencerá. No quiero ir a clase, no quiero ir a realismo. No, no, no. Debo ir, si me quedo ni siquiera puedo desahogarme o tranquilizarme, de nada sirve. Y las faltas que tienes en tendencias? Debo ir. Me baño. No quiero desayunar, tengo naúseas. Comeré algo pequeño. Al salir de bañarme estoy aun temblando, qué feo se siente, es como emborracharse sin alcohol y sólo sentir ese temblor extraño que no puede controlarse. Me veo bien hoy. Aunque no me lo creo, me lo repito. Voy en el camión. Siento quela gente me ve, me observa ¿qué tengo de raro? Notan que no estoy bien. ¿Me veo como desquiciada? No, son alucinaciones mías, la gente me ve normal. Tranquila. Camino rápido al bajar del autobús. Llego a clases un poco tarde, Alí no recuerda mi nombre, es normal. Vamos a leer, así se me pasará. Comienza Alí, y yo sigo temblando, no puedo, tengo que tomar algo. Bajo a la tienda, necesito un teléfono. Hola! puedes venir por mi? me siento mal. Empeoro. Por favor, te lo pido, es lo único. Empeoro, siento que estoy a punto de caer. Corro. Me siento débil. Regreso al salón. Samantha me ve, me pregunta. Sólo alcanzo a decirle, me siento mal. Salimos, me abraza y rompo en llanto. No puedo hablar, ni una palabra puede salir de mí. Quiero desaparecer, pero no, no puedo y no debo. Tranquila. Samantha me da un cigarro, lo prendo, lo fumo, no me cae bien pero me tranquiliza, ya no quiero fumar. Bajamos, comienza a echar relajo. Me calmo un poco. regresamos al salón, no me siento tan bien, sigo temblando. termina la clase y Alí habla conmigo, me pregunta cómo me siento. Le digo que mal. Me pregunta qué siento. Le digo que tiemblo. Me pide que me tranquilice. Me da chance de salir cuando me sienta mal. Ya no quiero sentirme así, profe. Quiero dejar esto atrás. Alí me dice que luche. No tendre clase de tendencias, que mal. No quiero ir a casa. Platico con Eli y Dalia, no puedo respirar, veo borroso y blanco. Me muero. No recuerdo que pasó. Veo la cara de Dalia espantada. Me moría, por poco. La segunda vez que siento esto. Hace tantos años que pasó. Me calmo. Tengo que irme. No tengo dinero. Lo gasté y lo demás lo perdí. No quiero regresar al collhi. Caminaré. Me canso. Ya no puedo pero no hay de otra. Llego a casa. No quiero hablar. Debo dar clase. Me desespero. Vamos bien, hay que estudiar. Dan las 6:30. Apenas si puedo comer. Llega Bety y Fer. Comentamos el problema de doña Rosa. No sé que pase. No quiero problemas. Fer me regaña. Comienza la otra clase. Estoy un poco mas tranquila. Llega la noche, no quiero hablar con nadie. No me conecto. Leeré. Me pongo a llorar al lado de la Maga. Oliveira, estoy enamorada de un Oliveira. Entiendo a Oliveira. Duermo. Termina la noche. Y al día siguiente sólo estoy cansada, los ojos un poco hinchados y yo, viviendo. Ahora si salió el sol. En clase Alí bromea, me dice La hija del Oidor. Es gracioso. Disfruto. Y trato de olvidar lo mal que estuve. La lucha ha terminado por hoy. Ahora a calmarme y a saber que soy fuerte, que sí puedo.

lunes, 24 de mayo de 2010

Hoy me di un baño de tu mirada, de tus manos, de tí.

Recordé nuestros minutos y nuestras horas.

Sentí tus silencios.

Besé tus palabras.

Todavía te amaré.

lunes, 17 de mayo de 2010

Ésta es la pregunta...

Estamos hundidos en la más grande crisis de todos los tiempos, no sólo es una crisis financiera, ésta va más allá de todo lo imaginado por el hombre. La televisión no nos informa bien de lo que sucede día a día, del terror y la inseguridad que se está sembrando en la calle, allá afuera donde se supone existe nuestra libertad. Somos ignorantes, somos conformistas y mediocres. Claro, todos lo somos, a algunos no nos importa, a otros sí pero no hacemos nada.
Existen masacres, asesinatos, violaciones, se pide justicia y nunca llega.
Señores narcotraficantes, dejennos la tranquilidad de nuevo, vean que nosotros tenemos sueños e ilusiones, dennos la posibilidad de vivir en paz. Quienes no tienen nada que ver en sus asuntos dejenlos en paz y nosotros prometemos dejarlos en paz. Nosotros no los perseguimos, ni los condenamos, no sabemos sus razones o motivos y no los criticamos, sólo queremos vivir en paz. Ni muertes en Juárez, ni en Sinaloa, ni en Guerrero, ni en ninguna parte, ya no queremos.
El gobierno no hace mas que lavarse las manos, pues las tiene muy sucias. Estamos cansados de esta guerra absurda, de esta pobreza, de que cada día al despertar pensemos si tenemos para comer, cansados de ver en la calle quien se gana la vida en los cruceros, en la vía pública vendiendo pues no encontró otro trabajo. Sé que hay mucha gente que no tiene la necesidad de salir a la calle a vender y lo hace sólo con el afán de que es más fácil. Pero ahi afuera también hay gente que no tuvo oportunidad de estudiar, no tuvo oportunidad de conseguir un trabajo, en el país en donde la educación básica es obligatoria y gratuita. Allá afuera también hay gente talentosa, que regala su arte por $50, el país donde la variedad etnica es rica. Allá afuera hay agricultores que llegan a la puerta de nuestras casa a vender su cosecha porque la grandes empresas se la pagan a bajo precio, el país donde las producciones primarias son altas y se cosechan tantas variedades de frutas y vegetales.

Allá afuera hay gente que trabaja, que estudia, que lee, gente que desea que el país sea un país de riquezas, tanto finacieras como culturales y educativas, pero viven con las manos atadas porque solos no pueden hacer nada, claro, el país de la desunión.

Y aquí adentro, en las casas hay un cuarto donde está una televisión que nos informa a medias lo que sucede y que nos avienta toda clase de porquerías, el país del futbol, donde es más importante que gane la selección mexicana.

Somos el país de los contrastes, uno de los hombres mas ricos del mundo y una de las poblaciones mas pobres del mundo. Un país culturalmente rico y una de las zonas donde hay más discriminación. Un país con gran producción agrícola y uno de los principales importadores. Una de las poblaciones más solidarias en casos de emergencias pero una de las más desunidas en casos de luchas.

Somos el país donde no pasa nada, el país en donde dentro de nuestras casas desaparece.

Alguien me puede decir ¿qué podemos hacer?
Si alguien tiene una propuesta diganla, haganlo ahora, antes de que sea demasiado tarde y luchemos juntos como debe de ser siempre.

domingo, 28 de marzo de 2010

Sin cauce

¿Qué son estas cosas brillantes que caen de mis ojos? ¿No lo sabes, pequeño? Se llaman lágrimas, todos los humanos las tenemos sólo que algunos las dejamos salir más frecuentemente que otros. ¡Claro! En algunas ocasiones son de alegría, la mayoría son a causa de la tristeza. ¿Y éstas de que son? ¡uy! pequeño, esa no debería ser una buena pregunta y yo no debería respondértela pero lo haré aunque eso me provoque llenar este cuarto con estas pequeñas gotitas.

"Había una vez una princesa, si, de esas bellas princesas de los cuentos de hadas, las que viven en un castillo lleno de riquezas y hermosas joyas, con animales y sirvientes que la atendían. Era muy amable pero un día se enamoró. Ella estaba ilusionada y feliz, y el principe que la había flechado pensaba en casarse con ella, en formar una familia, en ser feliz por siempre.

Un día la princesa enfermó, cayó en cama por una rara enfermedad que no la dejaba comer ni dormir, todo el tiempo quería escapar, dentro de su corazón existía un terremoto, un remolino que no la dejaba querer. Esto sucedió porque un embrujo se apoderó de su corazón. Todos sabían que ella era noble y que podía dar su propia vida por amor pero un hombre, que tiempo atrás le causó pesares, se aferró a hacerle la vida imposible y a cambiar su corazón.

La princesa estaba confundida, no sabía qué hacer pues sentía que ella moría al morir su corazón, pero no fue así, al cabo de unos meses su corazón de volvió frío como un bloque de hielo aunque por dentro aun sentía el calor que le irradiaba el amor que sentía por aquel principe. La princesa comenzó a ser egoísta, a pensar en ella y a ver por ella, manipuló a quienes se le ocurrió, chantajeo y por mucho tiempo tuvo a sus pies a las personas que ella deseaba, incluso al principe que tanto la amaba.

Llegó un día en que le príncipe, cansado del juego se desenamoró, sí, así de un momento a otro se cansó y dejó de amarla, las promesas, los juramentos y las ilusiones juntos desaparecieron esfumadas en el viento que llegaba a la tarde. Él se marchó sin decir nada, estaba cansado de su vanidad, de su linda cara y su postura de víctima. Ni siquiera dijo adiós.

En ese momento el amor que ella sentía, sin sentirlo pleno, reventó ese corazón frio y ella supo que lo amaba, pero era demasiado tarde y al verse en esa situación no pude enfrentarse a la realidad y juró que lucharía hasta volver a su lado."

Y ese es el final, no es perfecto pero es final. Creo que los finales no siempre contemplan al principe azul y no siempre las princesas son felices por siempre. Claro, yo no soy princesa, ni él era un principe. Yo también lo provoqué y como provocación ha sido uno de los errores más grandes. Por eso lloro, porque quiero recuperar por medio del agua de mis ojos un poquito del rio de su amor, que era inmenso y que terminé destruyendo.

sábado, 13 de febrero de 2010

Naturaleza y amor... ¿Cuál es más importante?



Llegó a mi bandeja de entrada un correo con una presentación adjunta acerca de cómo crecería un niño adoptado por una pareja homosexual, debido a la discusión que está de moda acerca de la legislación que se ha hecho en el D.F. acerca de la unión homosexual y la adopción de niños por parejas homosexuales. Creo que está tan manipulada y mal enfocada para hacer parecer que, la adopción de niños por parte de los homosexuales será algo malo. No es el afán partidista el que me impulsa a "criticar" esta postura sino el afán de ser humano, de igualdad, de respeto.

Hay que tener muy en claro que hay muchas diferencias entre las cosas que suceden y las imágenes que toman. No quiero que todos piensen como yo, no importa si no creen en lo que digo o si están en contra de mi posición, pero creo que más importante conocer la opinión de todos ante este tipo de cosas.

La Iglesia, obviamente, ha declarado su postura y gran parte de la sociedad, que ciegamente cree en ella, sigue esta postura creyendo que lo mejor es evitar que los hoimosexuales adopten niños. Aquí sale el partido político más mocho de todos (PAN) a defender esta postura, intentando que la gente los apoye. La declaración que ha hecho la Iglesia no sólo queda en estar en contra, muchas ocasiones han tenido para hablar mal de los homosexuales. Pero el punto aquí es mirar los pros y contras de el hecho. Y con esto recuerdo una escrito de Fran Reca, de hace ya unos 4 años y cachito, respecto a la adopción de niños por parte de parejas homosexuales en España. Coincido en gran parte con él y en el hecho de que lo único que requiere un niño es amor, no importa que tenga dos mamás o dos papás, ni importa la preferencia sexual de ellos, pero así NO estoy en favor de la pederastía y de otro tipo de cosas que dañen al niño.

Creo que sólo nos falta tolerancia, muchos defienden la idea de que es antinatural, no sé hasta que punto se puedan basar, pues si hablamos de cosas antinaturales sacaríamos una lista interminable de cosas que nosotros hacemos, por mencionar algo, la tecnología. No es cuestión de que lo homosexual se pegue, al menos yo tengo varios conocidos homosexuales, eso no me hará homosexual y creo que en el caso concreto de los niños, tampoco. No hay que confundir las cosas, algo es claro, quienes quieren adoptar niños lo hacen porque los quieren, nunca queda exento el hecho de que haya parejas homosexuales que no los eduquen y se aprovechen, pero eso sucede incluso en parejas heterosexuales. No es decir que los homosexuales son mejores que nosotros heterosexuales, pero en la viña del Señor hay de todo, como hay parejas homosexuales que criarán a sus hijos con amor, como habrá parejas homosexuales que no lo harán, así como pasa con las parejas comunmente llamadas "normales" (ojo aquí pues ¿qué es la normalidad?), y mucho mejor llamadas heterosexuales.

Creo que en lugar de escandalizarnos por si aprueban la legislación o no, deberiamos ponernos a pensar en realidad en nuestros niños, los que han sido victimas de los pederastas, de los violadores, de los que prostituyen niños, de los que comercian con la pornografía infantil y dejemos en paz a quienes no tienen porque ser criticados sólo por ser "diferentes" a nosotros. Traigamos la tolerancia que será un paso para la PAZ y la UNIÓN en nuestro país.

Les dejo el texto de Fran Reca, reflexionemos y saquemos lo mejor. O ustedes ¿qué opinan?




El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada.

Johann Wolfgang Goethe



P.D. Y hablando de la Iglesia ¿dónde queda el amor que predica?(obvio, por el prójimo)

martes, 12 de enero de 2010

Desde el principio...

No somos lo que parecemos y no parecemos ser. Es una unidad compleja de entretenimiento de la vida, de los juegos de alguien que no logra ponerse de acuerdo con respecto a las cosas, que las cambia y hace al mundo girar y ¡qué bella es la vida con esos giros!

Giramos siempre por todo el mundo y si te detienes, te mareas. Complicamos las cosas al girar y nos enredamos en esos hilos que nos enhebran y nos cosen a las cosas. Giramos y vamos avanzando, giramos y vamos hacia algún sitio y la gente que no gira es porque ha muerto desde hace mucho tiempo.

Y así girando encontramos gente que gira a nuestro lado, a nuestro ritmo y cuando de repente queremos dejar de girar ellos nos empujan y nos animan, enjugan nuestras lágrimas de dolor. Giramos junto a la familia, pero ellos siempre te obligan a girar a su ritmo, pero no es tan malo, sucede en esa etapa tan peculiar de ser padre, pues ellos no quieren más que tú sigas girando toda la vida. Hay quienes por el simple hecho de existir hacen que gires... y tú giras y giras como un torbellino, avanzas hacia lo desconocido y mantienes sensaciones extrañas que no dejan que veas lo maravilloso que son esos giros.

¡Un torbellino! eso es lo que siento cuando te veo, mis emociones se revuelcan en dimensiones inimaginables, recuerdo aquella primera vez en que el calor del sol me atrapó en su ardiente color, como si un cubito de hielo se derritiera y al mismo tiempo descansara, se sintiera cálido, reconfortado, renacido.

Así eres tú en mi vida, suave caricia del alma adolorida que se acongoja y encuentra el sabor desconocido del amor. Recuerdo aquella vez en que por primera vez leí un libro, recuerdo que era Dolores Claiborne y que me enredé en la lectura que por primera vez me hacía sentir ganas de continuar hasta el final, esas envenenadas palabras que gesticulaban los párrafos y adornaban las blancas sábanas de Vera Donovan que habían sido oreadas por la brisa de aquella playa de Little Tall y que colgaban del tendedero con seis pinzas, no cuatro ni cinco ¡SEIS!.

Así me siento cuando te veo, tendida al calor de tus brisas y tus risas, que se sienten como un rayito de sol enmedio de la nieve de una montaña y que no se derrite pero que se goza. Recuerdo aquella vez que por primera vez probé un dulce, un deleite en mi boca susurraba los más dulces sonidos de placer, el dulce se deshacía poco a poquito y dejaba a su paso un sabor de fresa, fresa artificial, por supuesto, y que aún así siempre deseabas un poco más.

Así era el sabor de tus labios, aquellas dos frutas prohibidas que conocí y de las cuales siempre quise más y no puedo negarlo, aún las quiero probar, robártelas para que cada día vaya probando un poco de ellas. Recuerdo cuando por primera vez escribí algo, mis manos temblaban pues el lápiz era demasido dificil de domar, como bestia salvaje. Mis garabatitos escribían mi nombre y por primera vez sentí expresarme, hacer algo yo sola.

Así te siento a veces, cuando expreso que te quiero, cuando te digo al oído y sin palabras lo que siento por tí, cuando una caricia, una mirada, un abrazo, un beso dicen más que mis palabras. Recuerdo cuando por primera vez miré un colibrí, sus pequeñas alas tan rápidas me dejaron extrañada y al mismo tiempo admirada, yo quería volar como él, yo quería ese pequeño manjar de rapidez en mis manos, quería tocarlo y verlo avanzar.

Eso quiero cuando estoy contigo, abrazar esa velocidad con la que vives, quisiera abrazar esa velocidad con la que pasa el tiempo y la eternidad, quisiera mirarte avanzar hacia lo infinito de la angustia y el placer, hacia la intemporalidad de la vida y los sueños. Recuerdo mi primer logro, mi primera caída, mi primer dibujo, mi primer día de clases, mi primer ida al cine, mi primer beso, mi primera ilusión, mi primera borrachera, mi primera canción de amor, mi primera nota en una guitarra, mi primer verso en una hoja de cuaderno, mi primer maquillaje, mi primer infinito estudio, mi primera obsesión, mi primer ídolo, mi primer juramento, mi primer día de universidad, mi primer diente caido, mi primera amiga, mi primer ecuación resuelta, mi primer ensayo terminado, mi primer miedo superado, mi primer motivo para vivir, mi primer calor de madrugada, mi primera navidad en familia, mi primera rebeldía, mi primer corazón enamorado, mi primera risa incontenible, mi primer pastel de chocolate, mi primera gatita, mi primera conexión con mi mundo interno, mi primera palabra de agradecimiento, mi primera desvelada, mi primera pelicula, mi primer disco, mi primera flor, mi primer amanecer, mi primer anochecer, mi primer tú, mi primera yo. Recuerdo todo eso y cada cosa me hace compararla contigo, recuerdo mi vida y mis primeras cosas, recuerdos mis primeros lugares y esas sensaciones habitan también en tí, pues cuando te veo siento lo que sentí la primera vez, cuando te veo siento que te quiero como la primera vez, cuando te veo siento que te amo como la primera vez y eso en este mundo de vanalidades y eufemismos, de mediocridades y paganismo, en este mundo ascético y escéptico, en este mundo de princesas y sapos, en este mundo de gatos en la azotea y molestas serenatas de maullidos, me hace sonreír y sentir esas mariposas en el estómago.

¿Te preguntabas porque te abrazo y te busco y porr qué me enojo cuando te oigo decir una barbaridad? Porque pase lo que pase me haces sentir esto todavía, porque ahora no duele, ahora sólo se siente y se lleva a todos lados. Si te busco no es necesariamente para encontrarte, sino para reecontrarme con mis sensaciones de ayer. Si te busco es para provocarte al menos un poquito de lo que yo siento. Si te busco no es para volver, es para sentir, para oír y enojarse, es para expresarte sin palabras eso que me provocas aún, esas mariposas que han vuelto a revolotear en mi pequeño estómago que sirve sólo para alimentar este sentimiento...