jueves, 17 de septiembre de 2009

De oraciones sin fin

Chomsky postulaba, entre esa telaraña de ideas que hicieron caer varias posturas del estructuralismo, que los niños aprenden reglas de su lengua y que los hablantes poseemos la capacidad de creatividad infinita o ilimitada y eso nos hace especiales a los seres humanos en nuestro lenguaje. Puedo decir "Hoy amanecí alegre" y puedo anexarle mil y una oraciones mas, puesto que el lenguaje me lo permite, debido a las combinaciones que puedo hacer y ala información que quiera dar, así surgirían oraciones que continuen esta idea como "y grité de la felicidad pues me encontraba hiperactiva. Sólo faltó un instante para que saltara por la ventana pero la altura del edificio en donde me encontraba sugirió la idea de no hacerlo."

Así hoy puedo decir mil cosas sin terminar de decirlas nunca, puedo decir "Te quiero por ser esa persona en quien tanto confio y que me hace falta a mi lado para darme un abrazo, pues los abrazos significan mucho más que sólo un acercamiento físico, es un acercamiento de lo más espiritual que existe en este mundo, tú me escuchas y te preocupas por mí, eres quien tiene en mi vida un lugar preferencial porque lo has pagado con creces..."

"Tú, quien muchas veces me hace reír sin parar y que vuelca en mi corazón un pedazo de ternura y al mismo tiempo de alegría, eres importante, aunque estés lejos y no regreses en un buen rato, porque sé que aunque pasen los años por nuestros rostros siempre estarás a mi lado, física o sentimentalmente. Eres una luz que siempre ilumina mi rostro y que de repente me deslumbra o trata de apagarse pero que siempre lo hace como debe hacerlo, yo soy como el viento pero prometo no apagarte..."

Y así se podria continuar hasta el infinito hasta hacer un largo texto y siempre encontraríamos algo que decir y algo que agregar, por eso hoy te digo que siempre seguiré haciendo esta cadena de signos, hablar y hablar hasta que muera, con todo lo que sienta y piense y sé que me escucharás, lo harás ¿verdad?

Aquí sólo queda concluido todo lo que pueda decir por el momento, pero creeme que cuando termine de escribir y pulse el boton para publicarlo, surgirán mas cosas, mil y un cosas pasaran por mi mente y sólo quedará en tu mente la duda de saber lo que debí decir, que si es lo más importante, debo callarlo...

** Continuará... **