lunes, 27 de abril de 2009

Nos falta ver donde no parece haber...

Me asombra la fe con la que algunos logran sobrevivir en este planeta. Quizás soy muy débil en ese aspecto puesto que me frustro cada vez que alguien no comparte una idea conmigo y pienso si en verdad es bueno creer en el hombre. Por naturaleza el hombre logra sobrevivir, pero ya no somos aquellos que sólo buscaban alimento, ahora el objetivo es sobrevivir unidos y en paz.

Las sociedades, tal vez, se formaron con el afán de obtener beneficios unos de otros, pero llega aquí una cuestión de protección, de ayuda, de agradecimiento, pero sobre todo de amor. Sé que es dificil siempre esa palabra, pues navega por muchos mares contaminados, se enfrasca en frases baratas y se ahoga en acciones inconcientes. A veces creemos que es sólo un estado del hombre, pero en realidad el amor va más allá de un simple ser humano. El amor es la base de todo, es lo que ha creado la vida, lo que mantiene viva una llama de esperanza, apesar de nuestras deformaciones y palabrerías sin sentido que sólo lo ocupan de pretexto.

Aún cuesta más trabajo encontrar el amor ahora, entre tanta muerte, guerras, destrucción, odio; pero estoy segura que ahí sigue, dando gritos de ahogado, porque tan sólo ver a una pareja amándose, mirándose frente a frente sin decir palabra alguna, entregando su alma en cada movimiento, en eso está el amor; cuando una mascota juguetea, se alegra al lado de su amo; cuando con ansia infinita aquella niña espera dormida en el sillón a su padre y cuando despierta le da un suave masaje en la espalda; cuando simplemente nos preocupamos por otro ser, por insignificante que parezca, ahí, ahí está el amor.

No entiendo como hay gente que busca el verdadero significado de la HUMANIDAD, que se oculta tras una gruesa pared de teorías y comprobaciones, pretendiendo darle un sentido concreto a lo más sublime y que al no encontrar respuesta olvida lo más importante e inexplicablemente dice amar a alguien, y no porque no lo sienta, sino porque olvida que entre tantas aseveraciones existen sus contradicciones que llevarán a su pensamiento a colapsar y se limitan y se pierden en laberinticos pensamientos y retornan a su ciencia a buscar la explicación de algo que sólo puede sentirse.