martes, 31 de marzo de 2009

Utopicos recuerdos

Dormía entre tus brazos y soñaba con estar contigo por toda la eternidad. Soñaba que un luz entraba por mis ojos e inundaba mi ser, llevandolo al mayor éxtasis jamás experimentado dentro o fuera del mundo y la vida. Soñaba con el paraiso mismo, y me sentí tan halagada y extasiada que deseaba nunca salir de esa utopía que el buen Morfeo me había destinado a vivir bajo su influjo. Pero el momento de despertar llegó, sin quererlo.

El final de ese sueño marcaba el final de un viaje jamás realizable en este mundo, pero lo que experimenté después no lo pude comparar con nada.

Mi rostro, aún con las marcas carácteristicas de la somnolencia, se encontró con tu cara, radiante y bella que sonreía al verme dormir, mirar tus ojos al regresar de ese viaje fue mucho mas grande y placentera que aquella luz en mis sueños... Tus brazos alrededor de mi cuerpo me hacian estremecerme a tal grado que la suavidad de tus manos erizaban mi piel. Mi entrega hacia a tí era total, como alguna vez me entregué al sol en una mañana de verano, o como me entregué a la lluvia cuando definía su camino. Y despertaba, despertaba como nunca lo habia hecho, feliz de regresar a este mundo, a cumplir mi utopía a tu lado, a mirar tus ojos y tocar tus labios, porque no puedo explicarte la sensación de verte a mi lado entregado a mi, cumpliendo e intercambiandonos, uno por otro. ¡Soy tuya! siempre lo he dicho, y soy tuya porque mi corazón y mi alma han sido entregados en un ritual de amor, porque me he entregado a tí con el vals pavoroso del amor, con el baile candente de una canción de cuna, que duerme, que empapa, que nos deja húmedos de amores y de historias, de la historia que vamos escribiendo, día a día, cada vez que despierto entre tus brazos y que me alimento del olor de tu piel...

domingo, 29 de marzo de 2009

Los espejos sin reflejos

Ideas de más, ideas de menos... ¿Cuánto hace que no sonrio completamente en una gota de agua? Los espejos se entrecruzan y no veo mi imagen sobre ellos, sólo veo un infinito mundo detrás que me llama insistentemente, y su llamado me acongoja.

Quiero ir detrás del espejo y mirar todo el mundo a la inversa, cosechar raices y plantar pescados, amar al extremo, viajando por interminables mares de alegrías. Resolver los respuestas y plantear los significados. Quisiera volar por el agua hasta el cielo plagado de inmensos reptiles de verdes escamas y montar sigilosamente un halcon, que me lleve por rumbos desconocidos y me atrape entre sus hermosas plumas, regaladas por el dueño de un hermoso jardín.

Sofisticación hay dentro del espejo, y miles de espejos hay en la vida. Quiero un espejo brillante y trasportame en él por ocasiones prolongadas, iniciar mis viajes y nunca ponerles fin...