miércoles, 28 de enero de 2009

Cuando no se ve salida


A veces quisiera ser invisible. Robarle al mundo sus sueños e ilusiones y saltar a vivirlos como propios. Dejar que el viento corra a través de mi cuerpo sin importar la hora o el día. Quisiera vivir en el campo, con la tranquilidad del cielo despejado que se nubla sólo cuando va a llover. Estar cerca del agua, oír su cristalina caida desde el horizonte hasta los umbrales del misterio, hundidos en un oscuro laberinto de sólidas ventanas de naturaleza.

Quisiera ser invisible para poder tomar como lecho un poco arena, cubriendome con el suave manto del sol, quisiera poder tocar las nubes y regalartelas, quisiera poder esconderte del perfume fragante de un delicado álamo, trotar junto a un corcel, cabalgar en su sonido por las montañas de dulce que se pueden comer.

Quisiera ser invisible, llenarte de besos y abrazos cuando me plazca, tocarte y acariciarte cada vez que tu lo desees sin que me veas, quisiera verme en mis ojos.

Pero siendo invisible no sería yo...

martes, 27 de enero de 2009

Pretenciones del no


No pretendo demostrar nada ni hacerte ver las cosas que no son. No pretendo decir mentiras acerca de lo que me dicta el corazón. No pretendo fingir cuando estoy contigo, ni hacerte ver lo que no soy. No pretendo ser el centro del universo para hacer que me mires ni pretendo que tu boca diga mi nombre al despertar, no pretendo ser la dueña de tus sueños ni de tus fantasías. No pretendo buscarte para calmar la ansiedad de la soledad, ni para pagar el fuego de mil pasiones desenfrenadas. No pretendo ser en tu vida algo más. No pretendo esconderme bajo el paño oscuro de la hipocresía, ni de las mentiras. No pretendo simplemente, estar a tu lado sólo por compañía.
Sencillamente pretendo ser los verbos de tu vida, amar, querer, estar, permanecer, besar, hacer, enloquecer, animar, cuidar, abrigar, abastecer, entregar, languidecer, deber, coexistir, triunfar, levantar, sostener, vibrar, romancear... y muchos más... todo con adverbios de tiempo (ahora, siempre, todavía, aún), de modo (lindamente, tiernamente, amorosamente, cariñosamente, comprometidamente, sinceramente), de lugar (aquí, allá, "aculla", en cualquier lugar) de circunstancia (en las buenas, en las malas, en las malisimas, en los problemas, en las alegrías, en las angustias, en los triunfos, en las derrotas, en la pobreza, en la riqueza).
Te amo y lo puedo decir en pasado en presente y aunque el futuro es incierto, cada minuto te estoy amando más. Te amé, ayer, cuando juntaste tus labios a los mios y me hiciste saber lo importante que era para tí. Te amo, ahora, cuando me demuestras con tus acciones y tu preocupación ese amor. Te amaré, mañana, cuando con tus labios me expreses que te importo, cuando con tu pasión me hagas tuya, porque siempre quiero ser tuya.
Amor, sólo pretendo ser tu amiga, tu mujer, tu confidente, tu amante, tu compañera. Quiero ser quien te escuche, quien te comprenda, quien te haga vibrar cada vez que te bese, quien te cumpla todos tus deseos, quien te consienta y te haga rabiar, quiero ser quien te haga sentir la vida, quien te haga sentir, nada más...

sábado, 24 de enero de 2009

Al dos por uno ¡¡Oferta!!


La mayoría de las veces hay que dar muchos pasos para llegar a la meta, caminando por el mundo te encontrarás con muchas cosas, buenas y malas, pero todas te ayudarán a crecer en lo personal. Podrás encontrar amigos que te comprendan y te apoyen, enemigos que te odien y quieran verte rendido, encontrarás a gente que te desilusione, aunque eso solamente sea una prueba de la vida. Y encontrarás también el amor, para quienes no lo encuentran, podrán tener en su vida algo que llene ese vacio, habrá a quienes nunca llegue consuelo, pero siempre hay qye tener en cuenta que lo que recibes sólo es un precio que pagas por lo que has hecho.


La soledad no se da de gratis, viene en el paquete de la ingratitud y la soberbia, en oferta con la mediocridad y la hipocresía. También trae de regalo un 50% de sueños imposibles, de mentiras y de engaños. Aunque los intereses al adquirir este paquete son altos, al 40% de amargura y en donde la tasa se incrementa entre más paquetes de soledad compres.


Así que tu dices lo que quieres hacer, seguir pagando el precio tan alto de esta oferta, o seguir pobremente en el camino de al vida, sin entrar en tiendas que sólo te venden su imagen pero que por dentro sólo ofrecen porquerías. Seguir con el pobre amigo que te brinda la belleza de una amistad pura, que te da brillantes de verdades, caros vestidos de cariño, hermosos aparatos para quitar el stress con risas incluidas y ricos chocolates y dulces momentos a su lado, y todo eso por la mínima cantidad de tu felicidad.Hay que alegrarse del triunfo ajeno, hay que permanecer al lado de quienes te aman, hay que dejar de ver con los ojos y comenzar a mirar con el corazón porque recuerda "Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos".

lunes, 12 de enero de 2009

Ellos sólo enmudecen cuando aman.


Caliento mis manos sobre el fuego pretendiendo dar calor a mis ruinas, correspondiendo a la vida del que cruza por aquí...
Caminante errabundo vestido de olvidos que llenan, que matan, que envuelven al cuerpo en un torbellino de historias contadas por las viejas que se sientan a tejer sobre su cama, creando recuerdos en las mentes.
Figuras sin formas definidas ahuyentan los latidos de dos corazones que se han encontrado y bailan, lentamente, apasibles, una melodía de amor que no tiene fin. Se abrazan, se besan, y luego sin decir nada se alejan dando tumbos entre los callejones sin luz. Ella voltea y lo mira alejándose, cada segundo está más lejos de su vida, cada latido está mas desorientada y no sabe que hacer. Él no quiere verla, el agua que cae de su rostro va dejando una marca, una huella indestructible de pasión, de olores, de sabores. De recuerdos...
Sus cuerpos velozmente se entendían, danzaban sin parar. Sus labios eran como cuevas habitadas por seres impacientes, sedientos, que se encontraron por primera vez entre la selva. Dos reptiles se arrastraban por el suave oásis de su cuerpo. Entrañable aroma exhalaba de su piel y él queda rendido ante los atributos de su amada. Ella recorría con extrañeza un cuerpo desconocido, pero al mismo tiempo lo amaba, aquella fuerza que provenía de él era su vicio, quedaba extasiada en sus brazos y seguía alimentandose del placer de sus muslos. Él no comprendía todo el placer que experimentaba al amarla, el simple hecho de tocarla le hacía feliz. Ella se erizaba sólo al sentir su aliento, al mirar sus ojos, al respirar el aroma de su piel. Ellos se volvían locos, locos de amor, locos enamorados, locos por ellos y sólo para ellos.
Reminiscencias del pasado llegaban a su mente, ella suspiraba, él sólo se alejaba llorando. No sabía cuando se había acabado el amor de ella. Ella no entendía el porque del odio de él. Ellos se quedaron mudos, mudos de amor, mudos por el terror de llegar a ser felices. Y ahora en silencio ven a la deriva a su amor, diluido en un poco de lluvia y amándose calladamente, se alejan sin decir adiós.