domingo, 9 de noviembre de 2008

Te siento

Miro tu mano sobre la mía y me sumerjo en un mundo extraño, cada caricia que aquella mano ha pronunciado en nombre de un amor, de una historia de recuerdos y realidades, que subyacen en ti y que se han ido incorporando a mi vida soñadora.


Recuerdo, día a día, tus ojos cristalinos que irradian luz en donde bebo para restaurar el color de mi alma, aquellos dos cristales de luna han hipnotizado mis sentidos, delicada, suavemente, y me han llevado por caminos irreconocibles que no podía mirar. He entrado en dimensiones jamás estudiadas y me exhalto al estar allí contigo, mi siempre fiel compañero.

Miro tu cuerpo desnudo, lo acaricio suavemente y entre mis labios pronuncio un conjuro para hacerte mio, para hacernos uno. Te miro y sujeto entre mi mirada tu piel suave, aquella manta sublime que me produce vida y consuelo. Miro tus brazos, fuertes y entusiastas, me detengo de ellos para no caerme, para mantener el equilibrio de mi ser y de mis nostalgias. "Soy tuyo" lo dices sin tartamudear y yo lo creo y te comienzo a amar...