martes, 2 de octubre de 2007

El amor mata...

Si el amor fuera tan fácil de obtener, se perdería mas fácil. El amor no se puede tocar, lo intenté pero fallé de manera terrible.
No te amé pero tú a mí si y eso es lo que mas me duele.
Dejarte a la deriva en mar abierto, temblando de miedo por el estruendo de las olas. La tormenta no tarda, el viento cada vez es mas fuerte.
Ahora sé que tambien estás llorando, que estás temeroso porque la muerte se acerca a tí, si hubieras sabido que amarme te llevaría a acabar no me hubieras amado, si tu amor no hubiera sido mio, tú estarías vivo. Pero te esforzaste, te aferraste y al final te quedas sin mi y sin ti.
Fuiste el mejor en todo, pero ahora estás fuera y pronto serás inalcanzable. Pero mi vida, mi vida se irá contigo, porque aunque no te amé, me robaste lo más valioso, mi orgullo, mi seguridad, me robaste y ahora no sé quien soy, no soy capaz de sentir, me convertí en otra y esa otredad se queda en mí y yo me iré contigo por la eternidad a sufrir porque me amaste hasta el final, porque moriste sin importa lo que yo había hecho contigo, un harapo, un desperdicio, un vagabundo, un inutil... algo que yo fui siempre.
Hoy se acabó todo, vuelvo a mi vida y te la llevas, vuelvo a ser yo, pero soy otra, la ambigüedad de la vida se encuentra en mí y tú te vas...

lunes, 6 de agosto de 2007

Un ardid de la predestinación

Siempre le había gustado la lluvia, desde pequeña pasaba mucho tiempo bajo ella jugando y disfrutando de su escencia . Un día el agua tenía que darle algo más.
Ella era ya una mujer, se caracterizaba por su buen humor y su optimismo de ver la vida. Los hombres le interesaban pero su mayor anhelo era ser feliz. Nada más que encontrar la felicidad era su meta en la vida.
Sus ocupaciones la mantenían alegre y con una vitalidad extraordinaria, lo que reflejaba en su rostro las ganas de trabajar, no pensaba en nada más.
Un día saliendo de una Iglesia lo encontró, era un ser tan frágil y sensible. En sus ojos se notaba la expresión mas pura de amor, que ella hubiera visto. En toda su vida había encontrado hombres que se jactaban de ser muy buenos amantes y que tomaban las parte física de manera importante en una relación, besos, caricias; pero ella no pensaba igual, a ella le llamaban la atención los hombres amorosos, aquellos que se entregaban desde la primera vez, con la primera mirada y el primer beso.
Él era un hombre lozano y atractivo, tenía muchas pretendientes que lo acosaban, pero él nunca les hacía caso, porque su corazón estaba esperando la luz que lo hiciera vivir.
Cuando ella lo vio supo que estaba ante un ser extremadamente escaso y sucumbió al amor que vio en eso ojos pequeños. Él lo único que hizo fue verla para saber que su vida debería estar al lado de ella. Un beso fijó el amor eterno que tendrían, aquel que no se terminanría nunca apesar del tiempo y de la distancia. Un amor inovidable.
Ese día llovía, y ellos se besaron bajo el agua, se amaron bajo el agua como tantas noches y días después lo harían en la casa que con tanto esfuerzo habrían construido.
Nunca dudaron de que su destino era estar juntos, ni siquiera cuando el ex-amantede ella pretendió volver a poseerla, ni siquiera cuando la enfermedad llegó a sus vidas, ni siquiera cuando la muerte los separó.
Siempre fue así, aunque la felicidad era una constante en sus vidas antes de conocerse, hubo momentos negros, oscuros que los hacían dudar de todo, pero que al fin y al cabo por alguna razón, terminaban diciendose todo lo que sentían.
Pero aquella tarde de su primer beso fue la más importante, fue la tarde en la cual sus corazones se encendieron y sus miradas de fuego pudieron saciarse con el agua de lluvía que cayó del cielo...
Aquella tarde el destino les puso un trampa, en la que inevitablemente tenían que caer...

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Esto es dedicado a un ser muy especial. ;)

Beshos